Sanidad en Argentina

Voy a intentar hacer aquí un pequeño análisis de lo que sucede en la atención sanitaria en la República Argentina

Comencemos con algunos datos acerca de las definiciones que se utilizan normalmente en este país.

Las siguientes definiciones corresponden a información encontrada en sitios públicos a través de buscadores de internet.

 

¿Qué son las obras sociales para empleados?

Las obras sociales son entidades que brindan servicios de salud a los trabajadores registrados y sus familias. Se financian a través de aportes obligatorios que realizan tanto el empleador como el empleado.

  • Aporte del trabajador: 3% del salario bruto.
  • Aporte del empleador: 6% del salario bruto.
  • Total del aporte: 9% del salario bruto destinado a la obra social.

📊 Cantidad y tipos de obras sociales

  • Más de 300 obras sociales están registradas en el país.
  • Se dividen en:
    • Obras sociales sindicales: vinculadas a gremios (por ejemplo, OSECAC para empleados de comercio, UOM para metalúrgicos).
    • Obras sociales de dirección: para personal jerárquico o directivos (por ejemplo, OSDEPYM).
    • Obras sociales universitarias y especiales: como DOSUBA (UBA), OSPJN (Poder Judicial), entre otras.

Libre elección y cambio de obra social

  • Los empleados pueden cambiar de obra social una vez al año.
  • El trámite se realiza a través de la Superintendencia de Servicios de Salud.
  • El cambio puede demorar hasta 90 días en hacerse efectivo.

📌 Consideraciones importantes

  • Algunas obras sociales permiten derivar aportes a prepagas, mediante convenios.
  • La calidad de atención y la red de prestadores varía entre obras sociales.

📊 Panorama actual de las prepagas en Argentina

  • Total estimado de prepagas registradas: Cerca de 300.
  • Prepagas dadas de baja recientemente: Más de 135 empresas fueron eliminadas del padrón oficial por inactividad o falta de afiliados.
  • Concentración del mercado: Las 10 prepagas más grandes concentran el 90% de los afiliados, lo que indica una fuerte centralización del sector.

·         REFES

El Registro Federal de Establecimientos de Salud (REFES) incluye a todos los establecimientos sanitarios del país del sector público y privado, con y sin internación, que se encuentran funcionando en cada una de las jurisdicciones provinciales según la reglamentación vigente en ellas.

Según los datos que se pueden obtener en la información pública, a finales del 2025 la situación de distribución del origen de los fondos de los distintos establecimientos sanitarios correspondería al siguiente gráfico

Como se ve claramente casi el 67% corresponde a financiación privada.

 Esto no significa que corresponda a prepagas, sino que existe un 67% de instituciones sanitarias que cobran por sus servicios a los distintos “clientes” por decirlo de alguna manera, que en realidad son terceros pagadores.

 Esto es, atienden a pacientes, pero en realidad quienes pagan son otras instituciones por ejemplo, las obras sociales.

O sea, del total de fondos disponibles para atender la salud de la población el 67% termina en instituciones privadas.

Obras sociales

Por otra parte, las obras sociales se encuentran distribuidas según el siguiente gráfico

 


 

 

Considerando solamente aquellos que tienen financiación privada y agregándolos a la cantidad de obras sociales que tenemos, el siguiente gráfico la muestra la cantidad total de lugares por donde se puede fugar dinero por el distintos motivos.

25.550 puntos de fuga

 

Ingresos por trabajadores en relación de dependencia en Argentina.

Promedio salarios

 $                1.100.000,00

3% empleado

 $                      33.000,00

6% empleador

 $                      66.000,00

Total aportado

 $                      99.000,00

Cantidad de trabajadores en relación de dependencia

                   8.210.000,00

Total ingresado mensual

 $   812.790.000.000,00

Como claramente se ve no es un problema de fondos o de ingresos sino de administración de dichos fondos para que el sistema funcione adecuadamente.

Claro que si hay más de 25000 puntos factibles de ser lugares de fuga de esos fondos evidentemente la administración nunca va a ser coherente.

 Como ya expliqué en otra nota que publiqué referida a PAMI, la cuestión no es recortar el gasto sino controlar adecuadamente cómo se utilizan estos fondos de una manera ordenada y coherente evitando la posibilidad de que haya sustracciones espurias de una parte de esos fondos.

Repito aquí lo dicho en esa nota: no es cuestión de suspenderle las autorizaciones a los afiliados sino de administrar y auditar coherentemente qué prestaciones están haciendo y qué prestadores son los que exageran las prestaciones que realizan.

Seamos benevolentes y definamos que las desapariciones de fondo corresponden al 1% de los ingresos estamos hablando de que por mes se derivan a lugares que no corresponden 8.127.000.000 de pesos.

Ese monto ingente de dinero va a parar al bolsillo de algunos avivados que podrían ser por ejemplo dueños de clínicas, centros de salud, organizaciones sindicales, jefes de organizaciones sindicales, etcétera.

Evidentemente así el sistema sanitario en la República Argentina nunca va a funcionar coherentemente.

Además muchos centros de salud dispersos por toda la República Argentina a veces en territorios geográficos pequeños como podría suceder en la ciudad de Buenos Aires tienen los mismos equipamientos para hacer los mismos estudios, muchos de ellos muy caros y que por lo tanto le representan a la sanidad pública una erogación en dineros bastante importante, dado que se deben abonar las cuotas correspondientes para el mantenimiento de esos aparatos se deben sostener a las clínicas para que tengan fondos suficientes para hacerlo etcétera.

Y en algunos casos equipamientos que no son muy redituables porque no se utilizan muy frecuentemente y por lo tanto no se pueden facturar tan rápido los estudios, no existen en el país porque nadie quiere hacer la inversión.

En resumen, la sanidad en la República Argentina no es un servicio a la población es un negocio.

Desde el punto de vista del paciente.

Aquí nos encontramos con otro error garrafal respecto del manejo de la sanidad: la persona afectada por una enfermedad necesita decidir a qué médico debe consultar y por lo tanto debería tener algún conocimiento médico, cosa que evidentemente no necesariamente va a tener.

Así muchos pacientes consultan un cardiólogo, y después ven un gastroenterólogo, y después necesitan ver un traumatólogo, y después necesitan ver un neurólogo y así sucesivamente.

Como la mayoría de los casos no existe información centralizada el paciente recibe una medicación de cada 1 de estos especialistas; cuatro remedios que probablemente alguno afecte la otra enfermedad que tiene o la otra cosa que le está pasando.

Asumamos que todo funciona bien y que los casos se resuelven; dentro de 1 o 2 años vuelve a tener algún tipo de afección de otra cosa y como no existe un registro y un seguimiento ordenado el paciente vuelve a pasar por todo el proceso lo cual significa repetir estudios que a lo mejor no hacen falta, repetir consultas que a lo mejor no hacen falta, repetir medicaciones que probablemente no hagan falta.

Como además a los profesionales médicos les pagan muy mal y muy tarde seguramente el especialista que atendió a este paciente ha dejado de atender para esa obra social o clínica y se encuentra con otro que no tiene idea de lo que pasó antes ni mucho menos, la relación con las otras enfermedades.

¿Cómo se resuelve en otros lugares?

Mi doble actividad en sistemas y al mismo tiempo en sanidad me han permitido evaluar algunas de estas situaciones en otros países.

Mi mayor experiencia ha sido en España que es un sistema que está considerado como 1 de los más ordenados y funcionales en el mundo.

Vi la evolución desde la documentación en papel en los primeros tiempos en que estuve allí hasta la sistematización completa de la historia clínica que está disponible para cualquier médico que atienda a un paciente en cualquier lugar dentro del sistema de esto inclusive abarca las farmacias que expenden los medicamentos.

Todo paciente que esté trabajando por el simple hecho de aportar a la Seguridad Social que es como se llama en España, tiene asignado un médico de cabecera que es quien hace el seguimiento del paciente permanentemente.

Este médico de cabecera no es un mero escribidor de recetas como sucede por ejemplo en PAMI, sino que hace un seguimiento clínico de cada paciente y atiende todas sus necesidades sanitarias.

Y no solo eso además cada paciente tiene asignado un enfermero de cabecera que le hace el seguimiento a partir de ciertas edades respecto de su diabetes, o su tensión arterial y otras patologías crónicas que pudiera tener; además este enfermero es responsable de mantener controlado y asignadas las vacunas que le corresponden a cada paciente.

Podríamos decir que este es el nivel 1 o nivel primario de atención que todo el mundo tiene por el simple hecho de estar registrado en la seguridad social esto por supuesto abarca trabajadores, gente que momentáneamente está sin trabajo (se dice en España que están en el paro) y las personas que están cobrando pensión o sea los jubilados, todos forman el grupo de gente que es atendido por un sistema único que es la Seguridad Social.

Ha dicha Seguridad Social van los aportes que corresponden a sanidad y jubilación o sea pensión que forman un fondo común.

Por lo tanto, un pensionado repito jubilado, cobra su dinero mensual desde la Seguridad Social, recibe la atención desde la Seguridad Social, y puede también tener otras asignaciones por ejemplo en mi caso por discapacidad, también directamente de la Seguridad Social.

Además teniendo el certificado de discapacidad las personas que requieran por ejemplo tratamientos especiales, equipamiento de movilización como puede ser una silla de ruedas, en mi caso una silla de ruedas eléctrica etcétera está cubierto por esa Seguridad Social sin discusiones.

El médico de cabecera ante la necesidad realiza una interconsulta al servicio de traumatología y ortopedia; esto sería a nivel dos y allí se hace una evaluación de la necesidad del paciente respecto de ese equipamiento.

Con el certificado de solicitud del equipamiento que la Seguridad Social a través del sistema de salud entrega, el paciente puede solicitar el dispositivo llámese bastones, sillas ruedas, silla de ruedas eléctrica, recambio de baterías cuando las baterías se agotan en una silla de ruedas eléctrica, etcétera y hace la adquisición del equipamiento por 1 de 2 mecanismos: o lo solicita y la Seguridad Social le da el dinero al proveedor para que se la entregue, o él la paga por adelantado y luego hace el trámite para que se le retorne el dinero este proceso lleva a lo sumo 6 meses.

Pero dejemos de lado el tema este particular de la discapacidad, y sigamos con personas que trabajan o sean jubilados y tienen algún tipo de enfermedad que hay que hacer seguimiento.

El médico de cabecera que atiende en un centro primario de atención de salud realiza una orden de derivación a un especialista que puede estar en el mismo centro o puede estar en otro centro cercano de especialidades más específicas por ejemplo normalmente los centros primarios de atención no tienen radiología, pero el centro secundario tiene todo el equipamiento para hacer diagnóstico por imágenes.

Una vez que el especialista atiende al paciente puede decidir retornar la derivación al médico de cabecera con indicaciones claras en el sistema centralizado de que proceso realizar o que tratamiento asignar, o decide igualmente una vez hecho esto, hacer un seguimiento del paciente en el tiempo y se le asignan ya directamente en el centro secundario de atención el siguiente turno para ver a dicho especialista; los médicos permanecen en el sistema por años trabajando y por lo tanto hacen un seguimiento coherente de pacientes; existen médicos que han atendido pacientes por más de 20 años en este sistema.

Si se requieren procedimientos más complejos o específicos como podría ser por ejemplo una cirugía, se deriva entonces al tercer nivel que son los hospitales centralizados de atención, para realizar cualquier tipo de estudio además de todo el equipamiento requerido para realizar cualquiera fuera la cirugía necesaria.

Obviamente no todos los hospitales tienen todo, cosa que no es para nada necesario, pero sí se tiene un claro organigrama de dónde atender cada cosa en caso de necesidad. Y en la gran mayoría de los casos las patologías más comunes se resuelven directamente en dicho hospital.

Estos hospitales están distribuidos por ejemplo en Madrid por zonas geográficas de manera que no le quede muy distante al paciente y a sus familiares el lugar donde se realiza la tensión que puede implicar una internación de varios días.

Si el paciente tuviese dificultades de movilidad o necesitase trasladarse el propio hospital es el que pone a disposición la ambulancia para realizar esta tarea.

Pero por otra parte no se gastan dineros cuando no es necesario. Un paciente que requiere un tratamiento de 15 días lo más probable es que se le dé de alta en el hospital y se asigne un enfermero o enfermera que vaya a su domicilio a darle el tratamiento correspondiente y le haga seguimiento y controles. De esa forma se disminuye mucho el costo de hotelería que es bastante importante por día en cada hospital.

En caso de ser necesario este personal sanitario tiene la potestad de solicitar un traslado para que lo vuelvan a internar en caso de requerir atención.

Pero todos los fondos asignados a sanidad están centralizados en esta estructura de niveles de atención de los pacientes.

Finalmente, el médico registra electrónicamente la medicación que cada paciente necesita en un sistema que es completamente accesible por parte de las farmacias que expenden los medicamentos a partir de la credencial que cada persona tiene respecto de su registro en la sanidad pública.

En el caso de tratamientos crónicos la indicación del médico ya define cuál es el periodo de tratamiento asignado por ejemplo 3 meses y el paciente no debe asistir a la consulta cada mes para pedir la receta; las recetas están registradas electrónicamente la farmacia sabe en qué fecha las pueden entregar y sencillamente entrega la medicación contra la presentación de la credencial sanitaria, y por supuesto la mayoría de los medicamentos están subsidiados casi al 100%.

No debe existir el caso de que un paciente no disponga de la medicación que necesita porque este sistema lo asigna automáticamente.

Por supuesto casi no existe medicación de venta libre que es la contrapartida; el paciente no decide qué tomar, es el médico que controla lo que está tomando y por lo tanto la calidad de vida y la salud de la población es mejor en líneas generales.

Por supuesto como siempre sucede en todos lados hay gente que le molesta a esta situación por distintos motivos quizás porque quiere estar más cómodos, quizás porque quiere que lo atienda más rápido etcétera, etcétera.

Entonces aparecen los sistemas privados. Estos sistemas que la gente puede abonar de su propio bolsillo aparte, les permiten por ejemplo tener interacción individual o tener mejor hotelería que en general no hay ningún problema con la hotelería en el sistema de Seguridad Social, pero hay gente que tiene sus finezas entonces se le permite hacer este tipo de cosas.

Tienen libertad para anotarse y abonar a quien quiera, normalmente esto es lo que hace que pueden conseguir turno de atención más rápidas fundamentalmente porque los sistemas de Seguridad Social público suelen tener demoras fundamentadas en general en que se trata de derivar ese dinero a las privadas, precisamente para entrar a un mecanismo como el que ya describí arriba qué sucede en la República Argentina y facilita la sustracción de fondos. Sin embargo en la mayoría de los casos la atención de la Seguridad Social es lo suficientemente coherente estable ordenada y científica como para que no haga falta dicho sistema privados.

Por supuesto el que quiere abonarlo lo abona y no tiene ningún problema por eso.

En muchos casos lo que termina pasando es que el sistema privado, cuando ve que las cosas se le complican, dice que no lo puede atender y lo vuelve a derivar a la Seguridad Social que es pública.

Entonces ¿que funciona realmente en sanidad?

 El Servicio Público De Salud

 Obviamente habiendo muchos intereses creados, habiendo mucha gente que vive del dinero que saca de estos sistemas de sanidad en la República Argentina, la malísima distribución respecto de los recursos etcétera, que permite otra vez derivación de dineros y de fondos a lugares donde va desapareciendo hace realmente difícil cambiar este sistema por otro.

Lamentablemente venimos así desde el sistema de entrega que tuvo el proceso militar a los sindicatos respecto de las obras sociales; en adelante toda una maraña de cosas que hacen que sea casi imposible mantener un control sobre ellos.

Y cuál es la solución

La solución existe, pero lamentablemente va a ser muy difícil implementar.

Por una parte, los fondos de sanidad deben derivarse a los sistemas públicos de atención esto es los hospitales sean nacionales provinciales o municipales.

Los aportes tanto de los empleados como de los empleadores respecto de la obra social deberán abonar los gastos de los sistemas públicos de salud de una manera centralizada y auditada por el estado, sí dije auditada, porque el estado la salud no es un negocio la salud es un servicio a la población.

Todo paciente que se atiende en un hospital debe consignar que obra social es la que le corresponde cuál es su número de afiliado de manera que la obra social se haga responsable de asignar los fondos que correspondan para los tratamientos de sus afiliados.

O mejor aún centralizar todos los fondos en un solo lugar, (cosa que de hecho en la República Argentina se hace, pero después se vuelve a distribuir a las obras sociales), de modo que los aportes de empleados y empleadores terminen en un único fondo que sostenga a la sanidad.

De hecho, además debiera ser el mismo fondo que sostiene las jubilaciones, que permita además manejar temas como la discapacidad, en lugar de enmarañarse en discusiones en leyes espurias que solamente sirven para embarrar aún más la situación.

Quienes auditen este tipo de cosas no debieran ser cargos políticos sino cargos técnicos precisamente para evitar cualquier tipo de arreglo entre comillas, que se pueda realizar con privados obras sociales sindicatos etcétera.

Pero como siempre en este bendito país ese tipo de cosas es casi imposible porque todo el mundo presiona para llevarse un pedazo de la torta;

la torta que es tu salud; la torta que es tu bienestar; la torta que es una mejor vida para vos.

Quedate con este concepto del cual voy a seguir hablando respecto de otras cosas

la salud es un servicio a la población

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